lunes, 21 de mayo de 2012

Pequeños genios


Entendemos como menor superdotado “aquel cuyo coeficiente intelectual (CI) al realizar una prueba de inteligencia, supera 130 puntos”. Existe cuatro tipos de superdotación según los puntos que saquen en el test de CI: moderada, alta, excepcional y profunda. Estos menores se caracterizan por ser muy curioso y observador; autocríticos;  tener una gran capacidad de memoria; ser talentoso en ciertas áreas como las matemáticas, las artes, ciencias…; hacen preguntas inusuales, etcétera. Son los padres los primeros en darse cuenta de las habilidades que poseen sus hijos, y deben de ser un apoyo incondicional para estos, ya que se sienten diferentes, y a nivel escolar pueden llegar a tener sentimientos de frustración y aislarse de los demás compañeros.
Calificamos a un menor con superdotación en primer lugar como creativos, si tienen muy desarrollado el sentido del humor; fluyen sus ideas rápidamente; gran calidad de imaginación…Este tipo de superdotación no se aprecia en los test normales sino que se tiene que usar un test específico llamado TTTC (The Torrance Test of Creative Thinking). En segundo lugar, encontramos la superdotación con coeficiente intelectual elevado, donde diferenciamos tres subgrupos: superdotados con 140 de CI; superdotados con escasos recursos económicos, y los de gran precocidad.
Se ha comprobado en España, que un 3% de los niños, tienen un coeficiente intelectual superior; es decir, más de 300.000 niños españoles, donde un 98% de estos no saben que poseen estas características. Existe en España una fundación llamada “Promete”, donde está dedicada especialmente en el desarrollo de talento de niños y jóvenes; aquí, realizan campus de verano todos los años con el objetivo de desarrollar el talento de todos los niños que acuden a esta fundación, entre 10 y 18 años.

Os dejo un documental que os recomiendo sobre el mundo de los superdotados: http://www.youtube.com/watch?v=tkeLmVUBqpQ
Si queréis más información sobre la Fundación “Promete” aquí os dejo un interesante link: http://www.promete.org/

Rebeca Fernández

viernes, 18 de mayo de 2012

"Okali"


En la India, encontramos una de las tradiciones centenarias más polémicas del mundo.

En esta tradición, los sacerdotes lanzan a los bebes, que tienen desde tres meses hasta dos años,  desde el techo del templo, encontrándose a una altura aproximada de quince metros, y son recogidos abajo tan solo por una manta.

Es una práctica que se realiza para que los menores se hagan más fuertes en un futuro y tengan una buena salud. 

Pero en realidad se pone en riesgo la vida de estos niños, y una parte de la población se niega a realizar esta práctica. El problema lo encuentro en que las autoridades aseguran que no pueden hacer nada para pararla debido a los años que se lleva practicando, considerándose totalmente legal.

Lo que aquí quiero debatir  es, sí los años que se lleva realizando una práctica además de hacerla tradicional la convierte en buena. Un ejemplo es el del fallecido cantante, Michael Jackson que asomó a su bebe al balcón y lo balanceo durante unos segundos delante de su público, todos lo tachamos de loco.

 Michael Jackson recibió muchos otros calificativos, y de hecho se llevaron a cabo investigaciones en Alemania, debido a que poner en peligro la vida de tu hijo de manera innecesaria se considera delito. 

Quizás para evitar prácticas como estas, tendríamos que concienciar más a los practicantes de las consecuencias que pueden aparecer por esta tradición y también se deberían revisar las leyes de ese país, ya que los menores deberían  tener una mayor protección.
  

Ana Bellido Fernández

jueves, 17 de mayo de 2012

Sacrificio de niños en Uganda

En Uganda el sacrificio de niños es un ritual de la religión “Yuyu”. Era poco común hasta hace tres años, que resurgió con el auge de la economía del país.
Miembros de la élite pagan cuantiosas sumas a los brujos por esta práctica tradicional, convencidos de que les traerá prosperidad y riqueza en el futuro. No sacrifican a sus hijos, sino a los niños de sus vecinos o familias de viviendas cercanas.
Cada vez están aumentando más estos sacrificios, y a pesar de que Uganda cuenta con una unidad policial especializada en sacrificios de niños, las familias han denunciado prácticas corruptas y resoluciones lentas. Una abuela tras encontrar el cuerpo de su nieto decapitado, y el brujo local admitir haberle sacrificado, la policía local no quiso intervenir. “me ofrecieron dinero para que me quedara callada”

Hay distintos procedimientos para relizar estos sacrificios dependiendo de la edad y del sexo de la víctima.

38 niños han sido víctimas de estos rituales desde el año 2006 y algunas organizaciones de defensa de derechos humanos indican que hay más de 900 casos sin resolver. Entre ellos el caso de Alan, “el niño milagro”. Es un niño de 9 años que le mutilaron para sacrificarle, pero encontraron su cuerpo a tiempo, y logró tras un mes despertarse del coma. Ahora sufre lesiones cerebrales irreversibles y tendrá que recibir terapia de por vida. Todos saben quién fue el brujo que le atacó pero el caso sigue en manos de la justicia.

Algunos voluntarios intentar concienciar sobre el problema a la población, el gobierno en cambio no quiere hablar del tema y la policía niega hacer la vista gorda.


Aquí os dejo un vídeo sobre la noticia y otro enlace relacionado:

Menores en "El Picón"


Cuando hablamos de un centro de menores nos referimos a un lugar donde reeducan a los menores que han cometido algún delito y tienen que cumplir una condena. Durante todo el día, estos chicos y chicas están ocupados en talleres o clases. Aparte de acoger a menores conflictivos para la sociedad, se integran  también, a cualquier menor que se encuentre en situación de desamparo o alto riesgo social.       
Un ejemplo claro de uno de los centros de menores que hay ahora mismo en la Comunidad de Madrid es el Centro “El Picón” situado en Paracuellos del Jarama; con la colaboración de la fundación O’Belen. Este centro ha sido acusado de maltratar a los menores que se encuentran en él, y se han hecho varias manifestaciones en contra de este. Según varios medios de comunicación, informan que este Centro de menores han violado varios derechos humanos como el aislamiento de los chavales 24 horas continuadas cuando ingresan en este (esto está prohibido desde 1999 por las Naciones Unidas); se dan agresiones físicas y psíquicas (un ejemplo de ello es la hospitalización de un chico de 17 años con el cráneo fracturado hace un par de años); medicación forzosa y sin supervisión, obligándoles a ingerir sedantes y otros medicamentos; cacheos, desnudos, y hasta escuchas de las llamadas telefónicas que realizan.          
A finales del año 2009, un niño de 13 años apareció muerto. Hamid se ahorcó en el momento del asilamiento; solo llevaba diez días dentro del centro. Tras este trágico suceso, se produjo una manifestación ante el IMMF (Instituto Madrileño del Menor y la Familia) donde se iba desvelando poco a poco todas las barbaridades que se producían en este centro. A partir de este momento, todos los años se producen manifestaciones en esta localidad, para que los chicos que viven en este centro puedan ser “liberados”.
Si queréis más información sobre este tema, os dejo un reportaje sobre este centro de menores:
Enlace en defensa de los centros de menores:



Rebeca Fernández

Cambio de identidad


¿Qué se siente al cambiar de género de la noche a la mañana?

Para millones de personas, con esta práctica, estás privando al menor de sus derechos, robándole su infancia. Para estas niñas, en cambio, vivir como un varón, las permite vivir la vida desde otra perspectiva, pueden salir a la calle sin ir tapadas ni acompañadas, jugar con los demás niños, recibir educación, etc. Es decir, tener unas libertades que siendo niñas nunca habrían  imaginado.

En Afganistán, no tener hijos varones es una deshonra, ya que puede llevar a la familia al destierro. Es una sociedad patriarcal, en la que tener un hijo varón significa garantizar el linaje de la familia. Por esto, los padres de estas niñas no dudan en cambiarlas de género.

Desde que la niña es pequeña, la disfrazan y la enseñan a actuar como si fuera un varón. En la mayoría de los casos “van disfrazadas” hasta los 18 años, cuando recuperan  su verdadera identidad.  Las cortan el pelo, las visten con ropa de niño y las presentan en sociedad como hijos varones, para aumentar la posición de la familia y dejar de ser objeto de lástima. También lo hacen por superstición, ya que piensan que al cambiar a una hija de género Alá les concederá un varón. 
No es una práctica aislada, se da en todas las clases sociales e incluso hay un término que les designa, bacha posh”, que significa "vestida como un niño".
Esta práctica se trata de una costumbre arraigada y normalizada en la cultura afgana. Ni su  Constitución, ni su religión la condenan, pero si una comisión de derechos humanos.

martes, 15 de mayo de 2012

Trabajo social durante toda la vida

La disciplina de Trabajo social está presente en nuestras vidas en todas las etapas por las que pasamos. En todas estas etapas de la vida podemos observar que se pueden producir adversidades y problemas que para solventar necesitamos ayuda externa, que es aquella que el Trabajo social ofrece.
Aquí nos centraremos en esa primera etapa que comienza con nuestro nacimiento y acaba con la adolescencia. Para poder comprenderlo se expondrá un ejemplo de esta etapa, en la que podemos observar como el Trabajo social interviene desde el momento del nacimiento de ese bebé que por diversas causas nace sin familia. Esta afirmación puede parecer utópica, pero me refiero a aquellos niños que cuando nacen, sus madres les dejan a cargo del hospital (por causas varias). En este momento esos niños son enviados a una Casa cuna, en la que se les cubrirán sus necesidades dentro de las posibilidades. Después serán enviados a una Casa Refugio dónde esperarán hasta ser acogidos en una familia.
Este es el proceso que se sigue en estas situaciones, ya que lamentablemente hasta el día de hoy no se ha creado ninguna alternativa mejor que pueda sustituir a la institución de la familia, y estos recursos intentan suplir esa ausencia dentro de sus capacidades.
En esta etapa de la infancia tan importante en la que el niño realizará su socialización primaria, el Trabajo social llevará a cabo todo el proceso.
Este es solo un ejemplo de cómo el Trabajo social es una disciplina realmente importante que nos sigue durante toda la vida, por lo que debemos aprender a convivir con él y a utilizar los servicios que presta.

Ejemplo de Casa cuna:
Residencias de acogida de menores:

 Victoria González Guede


LA MOTIVACION DE LOS MENORES

La motivación se basa en aquellas cosas que impulsan a un individuo a llevar a cabo determinadas acciones y ha mantener firme su conducta hasta lograr cumplir sus objetivos. Desde esta definición se puede observar que es algo básico para conseguir nuestras metas. En la actualidad y debido a las circunstancias económicas y sociales que se presentan, el miedo, la incertidumbre y la falta de motivación hacia las cosas se hace mayor para los adolescentes que tienen que tomar decisiones sobre su futuro (balancear si prefieres dinero o algo que te sirva personalmente, trabajar o estudiar, si lo que quieren mis padres que estudie es realmente lo que quiero estudiar yo etc.)
La desmotivación o la motivación es la base de toda decisión, es decir, una u otra nos llevara a conseguir realmente lo que queremos y el esfuerzo que requiramos para ello. La motivación no es solo importante en el tema sobre aprendizaje escolar, sino en todos los ámbitos de la vida, si un joven esta desmotivado no tendrá ilusión por nada, y esto puede llevarlo a descentrarse y tener comportamientos conflictivos, baja autoestima o conductas que determinen su “marginación”. Por ello, a la hora de hablar con un menor, no estaría de más en centrarse en lo que les motiva y darle a él el poder de decisión sobre su vida, ya que si no hay motivación, los objetivos que le sean planteados por otros serán fallidos. Para ello les propongo una serie de pautas para motivar a los menores: permítanles explotar por ellos mismos, no les condicionen sus respuestas, ni sus actos; déjenles libertad para explorar sobre lo que les motiva; pregunten por sus intereses y gustos; no utilicen palabras como eres un “desastre” etc.